A MORGANA

 

Eres para mí como una ola,
que me sacude impetuosa
y luego lenta se retrae, 
dejándome en seca.

Eres para mí como un fuego.
La hoguera de mi corazón, 
proyecta al universo
chispas de pasión.

 

 

Eres la tierra que me acogerá
 después de esta vida,
 para retomar el camino
 hacia la eternidad.

Seremos dos halcones en el viento,
 con las alas palpitantes
 y los ojos inquietos
 fijos en el infinito. 




Guido del Giudice